jueves, 27 de julio de 2017

30.000 Maravedíes (Madrid) y La argentinidad al palo (Bersuit Bergarabat)

Y aquí estoy de nuevo, copa en mano, llevándome por enésima vez, como diría Ignatius Farray,  una puta lección de humildad.

Cuando probé este vino hace aproximadamente año y medio me pareció decente, aceptable... No entendía como me lo habían pintado tan bien, como se decían tantas maravillas en mis corrillos habituales, el vino no estaba mal, pero poco más.

A día de hoy (hablamos de la añada 2014) me estoy llevando la puta lección de humildad de mi vida.

Nadie me advirtió de que este vino, hoy, iba a estar al nivel que está.  ¿Debí pre-suponerlo?. ¿O debió salir al mercado más tarde? Quién sabe. Siempre advierto de que el vino requiere un tiempo para llegar a su plenitud, o que comprueben la fecha de publicación del artículo que están leyendo. La añada y el tiempo en el vino son clave. Caí en mi propia trampa.

Madrid es mucho más que tráfico, cañas y bocatas de calamares. 30.000 Maravedíes 2014 de la Bodega Marañones es un claro ejemplo de ello. Si los vinos de Madrid, en peso, explotaran la garnacha como hace hace esta gente en pocos años serían trending topic. Tiempo al tiempo. Y tiempo precisamente es lo que necesitaba. La botella que mantuve guardada desde entonces, por si las moscas, hoy se ha convertido en un vinazo.

30.000 Maravedíes es 90% Garnacha. Podían haber puesto "Garnacha" sin más. En esto del vino se agradece la honestidad incluso en la etiqueta y el continente, no solo en el contenido.

A la segunda copa se me vino a la mente otra lección de humildad. Hace muchos años (era yo aún joven del todo, ahora soy semi-joven) escuché a un grupo argentino que me pareció mediocre. Pero los prejuicios tienen eso, que uno suele equivocarse.

Se trataba de Bersuit Vergarabat (coloquialmente conocidos como La Bersuit). Es una banda en la linea de los Fabulosos Cadillacs, que como ya saben es uno de mis grupos de culto, sin embargo, escuché algunas canciones y me quedé con la impresión de que eran una réplica barata. Algo así como con la primera vez que probé 30.000 maravedíes.

Pero como en esto del vino, todo depende de con qué canción (o vino) o te topes la primera vez. A medida que profundicé en su discografía me di cuenta de que tenían algo. No sólo algo, tiene mucho. Ska, bossa, rock, punk, bachata y lo que te puedas imaginar... y no es una mezcla sin sentido, hay clase manejando la coctelera musical.

Seguiremos equivocándonos y utilizando el plural mayestático, con gusto y sin complejos.Y seguiremos diciéndonos a nosotros mismo que sí, que hay que darle tiempo a las cosas y a las personas, antes de hacer prejuicios y después.

La argentinidad al palo es un canción de La Bersuit que me sigue poniendo los pelos de punta a día de hoy. Podemos equivocarnos, individualmente y como pueblo, sin que ello signifique renegar de lo que somos. Volvemos a hablar de honestidad.

Del éxtasis a la agonía
oscila nuestra historia
podemos ser lo mejor
o también lo peor
con la misma facilidad








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