viernes, 7 de julio de 2017

Viña Zorzal Malayeto 2014 (Navarra) y Yo tengo el dominio (Antílopez)

Existen pocas variedades de uva tan versátiles como la garnacha. Es una de las más cultivadas en el mundo (llamada grenache en Francia). Podría decirse que es la pagafantas en muchas regiones, siempre en coupage con otras como syrah y mouvedre en el Ródano, con tempranillo en la Rioja o también muy usada en la cuenca mediterránea española. 

La garnacha es capaz de adaptarse a diferentes circunstancias, tanto de suelo y climáticas como de elaboración. Quizás por su camaleonismo, o quizás por su frecuente mezcla con otras variedades no haya adquirido la personalidad que puedan tener otras variedades, aunque sus rosados van por el buen camino. Hablamos, claro está, desde el punto de vista del mainstream.

Acento navarro tiene, por ejemplo, este Malayeto 2014, de Viña Zorzal. Garnacha fermentada en tinas de roble y criada en barricas durante 9 meses. Un vinazo que apenas supera los 10 euros. Ideal si te gustan los vinos ligeros pero profundos, sin demasiada estructura, pero sin caer tampoco en un exceso de juventud o frutalidad exhacerbada.

Ya que hablamos de aptitudes camaleónicas, habrá que escuchar a David Bowie, ¿no?. Pues no. Antílopez son igual o más camaleónicos. En lo musical. me refiero, en lo estético, de momento permanecemos a la espera.

Es complicado definir a Antílopez. Son un dúo, son de Huelva, son unos musicazos del carajo y su estilo es... bueno, beben mucho flamenco, pero despliegan un poco de todo, mutan y cambian mucho de canción a canción, todo eso con un virtuosismo que ya quisiera yo a la hora de catar a ciegas. Lo que tampoco es falta es humor, mucho y del bueno. Engancha.

Yo tengo el dominio. La letra es de las de aplaudir cada verso.