martes, 28 de marzo de 2017

Kopke Colheita 1967 (Porto) y Debaser (Pixies) - Cap.26

Hoy vamos con un vino poco asequible, primero, porque se trata de un vino dulce y ya sabemos que esta categoría nunca está de moda, ni se piensa en ella cuando se piensa en vinos , salvo que seas una señora británica de 72 años. Y segundo porque cuesta cerca de 200€ la botella. (Murmullo en la sala)


Los vinos dulces son como las pelis de Buñuel. Tienen que gustarte para ser un buen cinéfilo, al igual que tienen que gustarte los vinos dulces para un ser un winelover de pro. Tienes que hablar bien de ellos, aunque no los consumas. Que no se diga.

En esta ocasión estamos ante un vino de Oporto, un "Porto" o "Port" como se llaman en portugués e inglés y es que aunque se trate de los grandes vinos de Portugal, los ingleses han tenido mucho que ver.

No voy a explicar a fondo los diferentes tipos de oportos, pues necesitaría otro blog sólo para eso, pero a grandes rasgos: hay blancos, tintos y rosados. Estos últimos, los rosados, son una especie bastante rara, casi inexistente y entre blanco y tinto, generalmente cuando pensamos en oportos pensamos en tintos. Pero vamos que blancos habelos haylos y muy buenos. Se trata de vinos dulces fortificados, es decir, que se añade aguardiente para cortar la fermentación.

En los tintos podemos dividir en dos grandes categorías Ruby y Tawny. La diferencia radica en su crianza. Mientras que los Ruby son más potentes y frutales, los Tawny sufren mayor añejamiento y aporte de madera, quedando un producto más elegante, profundo y delicado.

Luego, dentro de los Ruby y Tawny hay también distintos tipos. Resumiendo, entre los Tawny más comunes están los básicos (Tawny, sin apellido), los de 10, 20, 30 o 40 años y el que hoy nos atañe, el Colheita. Por lo general los oportos son mezcla de diferentes añadas, pero en este caso, se trata de un vino elaborado con uva de una única vendimia. En los Ruby hay una categoría similar llamada Vintage.

Kopke es una de las bodegas punteras en lo que a Colheitas se refiere. No todas trabajan este tipo de vinos. Una curiosidad de los Colheita es que se embotellan bajo pedido. Por ejemplo este de 1967 no lleva décadas evolucionando en botella, sino que permanece reposando en tinas hasta su venta, es decir, el mes pasado. Suelen incluir la fecha de embotellado.

Explicado esto y espero no haberme enrollado mucho, se preguntarán: ¿Entonces un Colheita mejor cuanto más viejo, no? A ver, estamos hablando de vinos añejos, sí, hechos para perdurar, pero luego ya entra el gusto de cada uno. A mí me pareció más redondo y elegante éste que su homónimo de 1957 que resultaba un pelín más punzante. Recomiendo este vino desde la más relativa ignorancia, ya que sólo he catado unas cuantas añadas. Para catar todo el percal haría falta mucha manga, o muchos ceros en la cuenta corriente. Ni una cosa ni otra.

¿Saben quiénes son fans declarados de Luis Buñuel? The Pixies. Además tanto surrealismo se nota en sus letras. Sin ir más lejos "Debaser" es un homenaje a "Un perro andaluz", película que firmaran Buñuel y Dalí.

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Igual que los vinos dulces, ellos también fueron bastante alternativos, mientras que Nirvana deleitaba a las masas, los más frikis "bebían" Pixies.

PD: Si algún día van a Oporto y quieren aquirir un Colheita de estos, pidan consejo, vayan a bodegas, caten y pregunten, no hagan la turistada de ir y comprar el primer Colheita que encuentren con su año de nacimiento. Igual no les gusta.


jueves, 23 de marzo de 2017

LoCartas Tinto 2016 (Valle de Güimar) y El Zurrock del Gofio (Fran Baraja & Parranda Blues Band) - Cap.25

Volvemos al Valle de Güimar (Tenerife, Islas Canarias) y sin que sirva de precedente será para comentar un tinto. Un vino de 2016 de la Bodega Hermanos Mesa, gente joven, con pocos años en el sector y muy buen hacer. Prometen un futuro más que interesante.

El Valle de Güimar es tierra de blancos. Es lo que ocupa la mayor parte del viñedo y aunque hay algunas muy buenas excepciones, sus tintos no me suelen emocionar en exceso. En blancos sí que van sobrados.

Si esto fuese un ranking de los mejores vinos me vería obligado a recomendar (y de hecho lo estoy haciendo, sutilmente) su blanco 100% Marmajuelo, una maravilla. Pero esto no es una publicación al uso e intentamos evitar el anquilosamiento inherente al mundo del vino, así que nos dejamos llevar cual deriva situacionista y hablamos de su tinto.

Siendo honestos, Locartas Tinto 2016 no va a pasar a los anales de la historia (al menos no en esta década). No es más que un vino joven, sin demasiadas pretensiones, pero se deja beber y no saben como. Frutal, muy fresco, divertido, parrandero... Sin duda lo sorprendente es que supera con creces a las dos añadas anteriores. Un ascenso de división en toda regla. Abstenerse amigos de crianzas muy crianzas.

En el tercer capítulo hablamos de la polémica que suele suscitar el uso de variedades foráneas como la Syrah (yo creo que hay mercados y mercados y que todo depende). Hace poco  vimos también un ejemplo de variedad autóctona y prefiloxérica de Canarias, el Listán Negro. Pues bien, hoy tenemos este LoCartas Tinto 2016 elaborado con Listán Negro en un 50% acompañado de Syrah y Tempranillo.

Si queremos hablar de tipicidad en el Valle de Güimar mejor vayámonos a los blancos. Pero para disfrutar de cualquier otro cualquier tenderete nos sirve éste. La pena es que sólo haya unas 1000 botellas. De haber estado firmado por "Fulano de Tal" se habría convertido en una pieza muy preciada, de precio desorbitado y protagonista en todas las páginas del sector. De momento pueden disfrutarlo (si lo encuentran) por menos de lo que cuesta un gin tonic.

También de Tenerife y experto en coupages de parranda, música tradicional canaria y variedades foráneas (de música, me refiero) es Fran Baraja y su Parranda Blues Band. Todo el que haya paseado por las calles de La Laguna, antigua capital de Canarias, sabrá que Fran y su contrabajo no sólo forman parte (casi) del mobiliario urbano sino que se han afianzado como esa banda sonora nunca oficial de la ciudad, adelantando por la izquierda a los sempiternos Sabandeños.

Viva la gente (y el vino) sin complejos.






martes, 7 de marzo de 2017

Adega Vella Mencía 2016 (Ribeira Sacra) y Dinosaurs will die (NOFX) - Cap.24

Vale que en fútbol somos los putos amos (me refiero a España). Vale que volvemos al podio de mayores productores de vino del mundo (terceros en 2016). Pero luego vemos el  ranking de países consumidores de vino (per capita) y nos damos cuenta de que algo falla.

No seré yo quien tenga la solución, ni siquiera un buen diagnóstico del problema - o problemas - porque "habelos hainos". En el país del Rioja y el Jerez somos más de cervecita y gin tonic y aunque nos llenemos la boca hablando de nuestros vinos, no los consumimos.

Mucha culpa la tiene el territorio hostil en el que se ha convertido este mundillo. El "yo sé más que tú" impera. No intentes innovar, ni describir un vino de manera entendible a los mortales porque "eso es muy moderno y el vino no puede ser moderno", parecen querer decirnos los dinosaurios del vino. Hay que cumplir el protocolo.

Los californianos NOFX describían en "Dinosaurs will Die" el declive de la vieja industria musical. Napster lo cambió todo. En el mundo del vino aún no ha surgido ningún Napster, pero algún día los dinosaurios del vino también morirán. La tradición y lo tradicional no se sustentan si no cuentan con cimientos de verdad. Lo otro es puro postureo, esnobismo y elitismo.



Ribeira Sacra ya hace rato que se puso de moda entre los winelovers más cool. Sin embargo la mayoría de los mejores vinos de la zona son prácticamente imposibles de conseguir fuera de Galicia. Ironías de la vid.

Desde allí traemos el vino de hoy. Adega Vella Mencía 2016. un tinto joven muy easy-to-drink, fácil de beber, o dicho de otro modo "cada sorbo invita a otro trago", para que hipsters y dinosaurios nos entiendan por igual. Aromáticamente es un bombazo de fruta roja, muy vibrante en boca, con una base mineral que le aporta seriedad, sin perder un ápice de chispa. Preparen cajas.

A estas alturas ya está de más hablar de viticultura heroíca, de pendientes extremas y microclimas, o de las virtudes de la mencía. Simplemente mencionaré que su precio en bodega es de unos 5€. Un regalo.